Utilizar un enema

Una buena limpieza anal es algo requerido por muchas personas antes de empezar a practicar juegos anales. Para esta limpieza, vamos a utilizar un enema pero ¿Cómo se utiliza? Toma nota:
- Llena el recipiente con agua caliente. Aunque se puede usar agua del grifo, te sugerimos que utilice agua filtrada ya que el agua del grifo tiene cloro y otros químicos que pueden irritar. También es mejor usar una temperatura del agua diferente a la normal pero, cuidado: si está demasiado fría, puede causar calambres, y si está demasiado caliente, puede ser doloroso.
- Si tu enema tiene boquillas, coloca la que prefieras. La más grande libera el agua más rápidamente.
- Lubrica la boquilla con cualquier lubricante. También es recomendable que eches lubricante por la zona anal. Ten cuidado por que algunos contienen glicerol y puede causar irritación por lo que deben ser evitados
- Busca la postura correcta. Algunas personas prefieren quedarse tumbadas mientras que otras prefieren quedarse de lado. Si te acuestas, coloca una toalla en el suelo, tanto para recoger el agua como lo que se pueda escapar. Es posible insertar la boquilla mientras se está de pie, a veces la gente elige esta postura porque es más rápido y no tiene intención de hacerse el enema completo, sino que solo quiere aclarar el recto.
- Inserta con cuidado la boquilla y cuando aprietes para soltar el agua no sueltes el enema ya que este gesto puede hacer que la bomba quiera extraer el agua.
- Intenta contener el agua durante unos minutos, si estás cómodo. Cuando estés listo, suelta el agua en el inodoro.





