
Casi todo el mundo sabe lo que es preservativo, cuándo y cómo se utiliza, pero si te fijas bien empezamos el texto escribiendo “casi”. La invención de los condones es quizás una de las más inteligentes de las creaciones que se han hecho en todos los tiempos. El condón es un método preventivo que se encarga de envainar el pene y debe encajar perfectamente en él. Se usa para prevenir enfermedades de transmisión sexual y evitar embarazos no deseados.
Hay montones de condones de diferentes colores, texturas y formas que ayudan a los usuarios a obtener un mayor placer con mucha seguridad. Los de colores están últimamente muy de moda ya que permiten pasar momentos muy divertidos. Si vas a utilizar condones que no sean clásicos, puedes dar una sorpresa a tu pareja, pero pregúntale en todo momento qué le parece ya que puede que no sea placentero para ella.

Puedes utilizar preservativos con espermicida, que es el encargado de matar a los espermatozoides reduciendo así el riesgo de embarazo. Deberás comprar la talla adecuada para que se ajuste al pene. No debe “exprimírtelo”. Ten cuidado ya que puede llegar a ser doloroso. Guarda el condón, si no lo vas a usar, bajo las condiciones de seguridad que te especifica el fabricante.
Cuando lo vayas a utilizar abre el envoltorio con mucho cuidado para no romperlo. De todas formas puedes comprobar si el preservativo se ha roto. Póntelo cuando el pene esté erecto y, a continuación, ya puedes empezar a introducirlo. En la punta verás cómo hay una especie de saquito donde se depositará el semen. No utilices el condón más de una vez y no utilices cualquier condón, utiliza siempre los de mejor calidad.


























































