Un “picadero” perfecto
A nadie le apetece mantener relaciones sexuales en una pocilga… a no ser que sea una extraña fantasía sexual de la que nadie está exento. Un entorno adecuado es un buen comienzo para conseguir pasar una noche de sexo muy especial. Se debe buscar un enclave romántico y sexual o “reformar” el que ya tenemos. En un buen picadero, si quieres denominar así al lugar dónde llevas a tus amantes, deben participar los cinco sentidos, los cuales deben sentirse muy a gusto.

Una de las primeras cosas que deberás hacer es, limpiar el lugar. La habitación debe estar limpia y oler a ello. No dejes que la capa de polvo de la lámpara sea visible desde cualquier otra parte de la cama. La vista es muy importante y entrar en un sitio con pétalos sobre la cama o con una bonita fusta sobre la almohada, puede indicar a la otra persona que la noche va a ser tremendamente sexual.

No te olvides de incluir algunas velas en la decoración. Estas pueden resultar muy románticas si la noche es más bien “relajada” o, muy sexuales si lo que se pretende es usarlas como juguetito sexual. Acto seguido, debes avisarle mediante el oído que todo es muy sugerente. Esto podrás conseguirlo poniendo música de fondo verdaderamente sexy. Un buen ChillOut seguro que cumple con tus expectativas.

Por último, utiliza el misterio para que vaya descubriendo lo que va a suceder gracias al tacto. Tumba a tu pareja en la alfombra y deja que pase su mano sobre ella con extremada delicadeza. Dejar que un pañuelo de seda recorra sus manos y el resto de su cuerpo hasta llegar a sus ojos, los cuales, terminarás vendando.