sucia Conversaciones sucias
Dicho así, puede sonar un poco brusco pero, hablar sucio a tu pareja puede proporcionar a tu vida sexual una serie de nuevas experiencias que nunca antes habías sentido. Antes de lanzarte, y comenzar a decir guarrerías debes entender que este juego debe realizarse con cuidado, ya que puede estropear fácilmente una noche de pasión. Es mejor ir despacio. Decir cosas “sucias” a tu pareja no debe hacerse de forma inmediata.

Puedes empezar calentado el ambiente mediante algunos mensajes de texto a su móvil. Debes conocer a la perfección los gustos sexuales de tu pareja para que todo salga bien. Comienza hablando de manera erótica, hasta que poco a poco llegues a esas frases sucias que tanto os pueden excitar. Si eres tímido/a, lo mejor es que empieces susurrando al oído de tu pareja algunos comentarios traviesos. Poco a poco puedes ir introduciendo algún suspiro más alto que otro.

No te asustes al hablarle sucio a tu pareja. Recuerda que no debes llegar a ser excesivamente soez. Lo que más cachondos os va a poner es mantener ese toque sexy que nunca se debe perder. No debes utilizar palabras ofensivas que pueden dar lugar a una mala reacción de tu pareja. No abuses demasiado y desde ese momento estés todo el rato diciendo guarrerías. Todo tiene un límite ¿no crees?

Seguro que durante estas sesiones, te das cuenta de lo “sucios” que podéis ser los dos. Después volveréis a la normalidad y habrá día que lo utilicéis y otros días que no hará falta.