Sexo oral y el VIH

¿Existe una conexión entre el VIH y el sexo oral? Muchas personas creen que el sexo oral no conlleva ningún riesgo a la hora de contraer el SIDA. De hecho, algunas personas consideran que el sexo oral es la alternativa más segura de practicar sexo en caso de posible contagio. La verdad no es esa: como cualquier otra actividad sexual, el sexo oral conlleva un riesgo muy alto de posible transmisión del VIH y de otras enfermedades de transmisión sexual.
El riesgo es aún mayor en las parejas serodiscordantes (uno de los dos es VIH positivo y el otro es negativo), las personas que no son monógamos o aquellas personas que se inyectan drogas y/o comparten agujas y jeringas. Es muy difícil saber cual es el porcentaje real de dichas infecciones mediante el sexo oral.

No se han realizado demasiados estudios al respecto y no hay muchos datos documentados. La verdad es que el número de infecciones orales que están documentadas es mucho menor al que se realiza mediante sexo vaginal o anal, pero esto también puede ser por el desconocimiento de muchas personas que pueden achacar ese contagio a otro método.
Antes de eyacular, cuando se está realizando una felación, ya existe el riesgo de ser contagiado ya que el líquido pre-eyaculatorio ya puede infectar. Al practicar un cunnilingus sucede exactamente lo mismo: la persona lame o chupa la vagina y los fluidos vaginales pueden acceder a cualquier parte de la boca o de la lengua con alguna pequeña herida que ni hayamos visto.





