
Los swingers no son diferentes al resto de las personas, en contra de lo que muchos creen. Realmente no hay una cadena común que pueda “atarlos” y definirles de una manera, a excepción de su preferencia en los hábitos sexuales y el deseo de la diversión sin inhibiciones. Sin embargo, la mayoría son heterosexuales, aunque también hay homosexuales y bisexuales. La mayoría de los participantes en estos hábitos sexuales tienen edades comprendidas entre los 30-50 años de edad.
Los beneficios de un estilo de vida oscilante son muy variados: puede servir como un método para revitalizar la vida sexual con la pareja, se intenta conseguir el espacio suficiente para ampliar los horizontes sexuales, con la participación segura en las nuevas relaciones, etc. Hay muchas parejas que afirman que sus relaciones han sido salvadas por convertirse en swingers. Por otro lado, hay que tener cuidado ya que esta práctica no es nada positiva si no se tienen los niveles de confianza altos.
Las relaciones abiertas pueden magnificar mucho más los problemas. Si la confianza no es absoluta, o el amor no es fuerte y real, no se puede “abrir” la pareja. Los celos y la posesividad no son rasgos que hagan que una relación sea perfecta para convertirse en swingers. El verdadero amor y la comunicación honesta y abierta son unos requisitos básicos para este tipo de relaciones.
También hay que considerar “visión social” de este estilo de vida ya que suele ser en gran medida malentendida por el público en general. Sin embargo, ser swingers es algo privado y que se puede mantener perfectamente de manera discreta (si así lo quieres).
![]() ![]() ![]() ![]() |


























































2 comentarios
8 febrero 2012
Se debe estar conciente que es solo sexo,y no lo realicen para “revitalizar”ó”mejorar”la relación;Porque se daran mas de un tope.
14 marzo 2012
Se da en una relación de pareja tan madura y sincera donde ambas partes viven y participan sus fantasías sin necesidad de hacerlo por separado.