Posturas diferentes
¿Qué sucede cuando tú y tu pareja preferís dos posiciones distintas cuando practicáis sexo? Puedes amar infinitamente a tu pareja, pero cuando estáis en la cama los dos queréis mantener sexo con posturas diferentes. Esto puede crear pequeños conflictos que pueden llegar a estropear la noche. Lo mejor, es que los dos os deis cuenta de que estáis a favor de dos posiciones completamente diferentes. Está muy bien que os deis cuenta de esta situación, ya que esto significa que también os preocupan los gustos de vuestra pareja.

Dejaros llevar y sentir lo que estáis haciendo, no fijaros tanto en el “cómo” lo estáis haciendo. Puede que cuando comiences a practicar el “estilo perrito” pienses: ¡que pesadez! Pero si te fijas, poco a poco te irás dando cuenta de lo placentero que puede llegar a ser. Lo más pesado es mantener la misma postura durante toda la noche, ¿no crees? Es muy interesante cambiar de postura durante el coito.

Muchos hombres prefieren ponerse encima para disfrutar al máximo. Eso no es nada malo, pero hay que aprender a compartir y a sorprender. Debéis hablar sobre el tema y poner los dos de vuestra parte. Todos tenemos posturas favoritas pero hay que tener en cuenta las que la otra persona prefiere.

No sólo es importante la postura, sino también el lugar. No pasa nada si una noche decides tumbar a tu pareja sobre la mesa del salón y hacerla un cunnilingus que la “deje muerta”. De lo que se trata es de pasarlo bien y conseguir que los dos disfrutéis.