pubis Piercing genital femenino
El piercing genital femenino lleva realizándose abiertamente desde los años 70, aunque se ha tenido conocimiento de su existencia desde el siglo XIV. La aceptación de la perforación genital femenina ha crecido significativamente, y en muchos círculos se ha convertido en un fenómeno común. Un piercing, simplemente significa perforar o cortar una parte del cuerpo para crear una abertura en la que pueda ser colocada algún tipo de joya.

Las razones para perforar son muchas y pueden incluir motivos estéticos, religiosos, simbólicos o eróticos. Las personas pueden decidir realizarse estos piercings con el fin de identificarse con una subcultura o como un medio de expresión personal. Por otra parte, algunos están muy interesados en la singularidad de ver sus genitales adornados. Antes de explorar los pros y contras de los piercings de las mujeres, sería útil revisar la anatomía femenina y, en particular, examinar el lugar exacto: el clítoris.

Es importante comprender la estructura y los mecanismos implicados en los genitales femeninos con el fin de apreciar la variedad de perforaciones disponibles. El glande del clítoris o la cabeza del clítoris tiene, aproximadamente, el tamaño de un guisante y es muy sensible, ya que contiene numerosas terminaciones nerviosas al igual que el glande del pene. Durante la excitación femenina, el clítoris se hincha y, de hecho se retrae bajo el capó.

Antes de realizar un piercing, se deben tener en cuenta diferentes factores como por ejemplo la forma del clítoris. Si decides hacerte una de estas perforaciones en tus genitales, no tengas miedo de hacer preguntas. Una vez realizado infórmate del estilo de vida que deberás llevar esos primero días y como deberás cuidar la zona.