
¿Te has fijado en lo difícil que es llevarse a alguien a la cama de manera rápida? A veces, se alargan mucho las citas y terminas agotad@ pensando en si finalmente te irás a casa sol@ o, por fin, te irás con compañía. Seguro que has pasado por esa situación en la que has estado hablando con alguien toda la noche, habéis rozado vuestros cuello, cogido vuestras manos y al final… ¡un simple adiós! Ha llegado la hora de “coger el toro por los cuernos” y tomar las decisiones necesarias con facilidad y confianza. Preguntante lo siguiente: ¿Cómo sabré si la otra persona está lista? Fíjate:
- Contacto físico
Toca tu hombro mientras estás hablando. Está muy pegado a ti en una habitación en la que tampoco hay demasiada gente. Aprovecha cualquier excusa para tocarte.
- Privacidad
De repente a la otra persona le apetece salir de la fiesta o del lugar en el que estáis para iros a un lugar más tranquilo.
- Acompañar a casa
No encuentra a sus amigos y te pide que la acompañes a casa. Este puede convertirse en un camino muy “calentito”.
- Beso de despedida
Simplemente darla un beso, puede convertir el resto de la noche en una gran noche de sexo. Si se lo intentas dar en las mejillas, fíjate si ella intenta acercar más tus labios a los tuyos. Si se lo das en los labios y no se echa para atrás, intenta repetir el beso hasta que os fundáis en uno muy húmedo.






























10th Noviembre 2009
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