
Palpitaciones, sofocos, etc. son algunos de los síntomas de la menopausia. Las mujeres menopáusicas experimentan una serie de cambios físicos y emocionales que no es de extrañar que puedan producir un bajón en su vida sexual. La disminución de los niveles de estrógeno puede causar a las mujeres problemas físicos como por ejemplo la sequedad vaginal y/o el dolor durante el coito. Algunas mujeres también notan cambios en su deseo sexual.
Muchos componentes forman parte del crecimiento o la disminución de la vida sexual de cada persona. Algunos tienen más que ver con la actitud de la mujer que con los cambios hormonales y con el envejecimiento:
• A medida que las mujeres envejecen, es normal experimentar un descenso gradual en el interés sexual.
• La autoestima de la mujer es muy importante. Su imagen puede ser un factor crucial para sentirse bien y así desear tener una vida sexual mucho más activa.
• A medida que una mujer envejece, puede sufrir enfermedades o procedimientos médicos que pueden afectar a su vida sexual.
• A pesar de que la incontinencia urinaria es una condición muy común y, a menudo curable, puede hacer que las mujeres eviten los encuentros sexuales.
• Las mujeres con sudores nocturnos tienden a disminuir su deseo sexual para evitar situaciones que para ellas pueden ser comprometidas.
• Las mujeres que se sienten deprimidas, con ansiedad o estresadas, en lo que menos piensan es en el sexo.
• Muchos fármacos utilizados para los tratamientos médicos tienen un efecto negativo sobre el interés sexual de la mujer.


























































