
La masturbación mutua puede como algo extraño para todos aquellos que la consideran un momento de intimidad consigo mismo. La masturbación también forma parte del sexo con otra persona y puede ser una maravillosa manera de compartir la intimidad. Al igual que sucede con el sexo, no hay ningún manual de instrucciones perfecto que siempre te asegure que lo vas a hacer todo bien pero existe algo que nunca debes olvidar: el tiempo de realización.
La masturbación no es un polvo rápido, necesita su tiempo así que olvídate del estrés. Aunque al principio te dé vergüenza, recuerda que este tipo de exploración en una buena manera de enfrentarse a ciertos temores. La masturbación mutua puede ayudarte a aprender lo que le gusta a tu pareja. La otra persona también a prenderá mucho sobre ti: tu experiencia, como te mueves, lo que te preocupas por ella, etc.
Ponte cómodo como si se tratará de tu propia masturbación. A veces, puede ser bastante difícil encontrar una postura que os complazca a los dos pero, todo es cuestión de probar. Olvida el clasicismo e intenta innovar cuando sabes lo que haces. Recuerda que tomarse el tiempo necesario es muy importante así que no te presiones demasiado si ves que la otra persona no se corre.
La masturbación mutua puede ser una parte muy importante en la mejora de vuestra vida sexual. Debes saber cuál es el momento adecuado. Si a tu pareja no le apetece masturbarte mientras tú estás trabajando, no te preocupes, puede ser normal después de un duro día.
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