Masturbación con los pies

Los pies no sirven sólo para caminar. De hecho, se pueden utilizar para todo tipo de actividades, incluyendo las sexuales. Una masturbación con los pies es una actividad sexual que involucra a un pene que se frota hasta que se consigue la excitación sexual deseada o el orgasmo. Tanto visual como físicamente este “trabajo” de pies requiere su tiempo y su práctica. Saber rozar y frotar con los pies no es una tarea fácil.
En términos simples, y para que te hagas una imagen mental de este tipo de masturbación, el pene es atrapado por las plantas de los pies (los arcos interiores) y se debe frotar de arriba para abajo. La estimulación genital por medios distintos a los de la penetración es una técnica bastante desconocida para algunas personas que desconocen el placer de este tipo de prácticas. Para algunas personas esta masturbación con los pies es tan placentera que la consideran similar a la penetración vaginal o anal.
Tampoco hace falta que lo practiques todos los días. Antes de iniciar esta actividad sexual, te recordamos que la higiene es imprescindible. Debido a que los pies tienden a ser potencialmente mordisqueados, lamidos o frotados contra diferentes partes del cuerpo, es imprescindible que estén perfectamente limpios.
Recorta las uñas y asegúrate de inspeccionarlas bien para que no tengan ningún pico o borde que pueda dañar alguna parte del cuerpo de tu amante. Algunas personas deciden pintarse las uñas para conseguir una imagen más sexy. Eso, lo dejamos a tu elección. Recuerda tener un buen lubricante a mano de manera que los pies puedan resbalar suavemente por el pene o por cualquier otra parte del cuerpo.





