
Esta forma de masturbación evoca todo tipo de ideas erróneas. Algunos suponen que una persona que disfruta el juego anal es perversa o inmoral, mientras que otros creen que participar en ella de algún modo compromete su orientación sexual. También están los que mantiene la puerta cerrada porque la apertura podría hacer que se sintieran muy vulnerables.
Estar abierto a juego anal es una indicación de que una persona se siente cómoda con su cuerpo. La expresión de la sexualidad debe ser algo natural en todo el mundo. El ano, como ya te hemos explicado otras veces, es un orificio corporal que es muy rico en terminaciones nerviosas sensibles. El propósito principal del ano es el de eliminar los desechos del cuerpo. Se trata de una ranura anti-posterior en la piel, lo que significa que se ejecuta desde el exterior hacia el interior del cuerpo. Es una parte compleja de un sistema que combina las contracciones voluntarias e involuntarias de los músculos esfínteres y otros.
El canal anal, que se encuentra entre el recto y el ano, es de aproximadamente 4 centímetros de largo, la longitud varía entre los hombres y mujeres, pero en las mujeres, los canales son generalmente más cortos. La masturbación anal crea una sensación completamente única. Al principio, puede parecer incómoda, pero según se va avanzando, la sensación va cambiando. Una enorme cantidad de tensión y nerviosismo puede manifestarse lo que puede complicar un poco las tareas.
Lo mejor que puedes hacer antes de jugar es aliviar estas tensiones. Si una persona está muy excitada cuando comience la masturbación anal, puede experimentar una gran variedad de excitantes sensaciones. Con la posición correcta, la masturbación anal indirectamente puede excitar tanto el punto G como la glándula prostática. También hay evidencias de que un orgasmo anal puede ser experimentado de manera independiente a la estimulación del clítoris. Incluso la sola idea de la penetración anal puede ser muy excitante.
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2 comentarios
1 diciembre 2011
yo disfruto mucho la masturbación anal sólo en la intimidad de mi habitación y la práctico desde hace quince años y para nada ha comprometido mi orientación sexual. Tengo 36 años y tengo una buena relación con mi esposa quien no sabe de mi práctica porque es un asunto muy privado. No me gustan los hombres pero disfruto penetrandome un falo de latex de 9 pulgadas el cual sujeto de su base a una pared y me penetro todas las veces que quiero hasta que eyaculo y lo prático dos o tres veces por semana. Mi cuerpo es mío y el placer que he descubierto es fantástico. Por lo demás nunca he pensado dejarme penetrar por un hombre porque no es eso lo que busco y me gusta que preparen estos artículos porque desvanecen muchas ideas erróneas alrededor de está faseta de la sexualidad. Les invito a hombres con amplio criterio que me escriban para intercambiar experiencias ya que no realmente no se daña a nadie y es simplemente placentero. Gracias
29 enero 2012
Yo empecé así hace muchos años (y tengo 24 años) y a pesar de ser hetero, reconozco que tengo mucha curiosidad y me gustaría probar como se siente al ser penetrado por otro hombre, aunque no me atraigan. Puede ser, quizás, porque siempre he tenido una gran curiosidad por qué sienten las mujeres cuando practican sexo, y veo el sexo anal como la forma más cercana posible que puede tener un hombre a sentir algo parecido…