ejaculation Las fobias sexuales
Las fobias sexuales son una realidad. A pesar de que es un tema un tanto espinoso y poco agradable, lo cierto es que hay que afrontarlo para tratar de buscar soluciones. En España cada vez son más las personas que consultan a los especialistas por algún problema de este tipo. Además, la edad media de los que suelen acudir ya no ronda los 30 o 40 años, sino que se sitúa en los 20 o menos. Una cifra realmente preocupante.

Para empezar, conviene saber que una fobia es un trastorno de salud emocional que viene caracterizado por un miedo intenso, irracional y desproporcionado hacia situaciones concretas. En este caso, nos referiremos a fobias que tienen que ver con el sexo, es decir, problemas que afectan a la conducta sexual del individuo.

Un claro ejemplo es el vaginismo. Se trata de la imposibilidad de llevar a cabo el acto sexual por miedo a la penetración. Los músculos del tercio inferior de la vagina se contraen y es imposible practicar sexo. Además, en algunas ocasiones no se pueden colocar tampones debido a dicha contracción. Las causas suelen ser generalmente psicológicas.

fobias2 Las fobias sexuales
Los hombres también pueden tener fobias sexuales. Las más comunes son la eyaculación precoz, la impotencia, el complejo de pene pequeño o el miedo a no satisfacer sexualmente a la pareja.

Las fobias sexuales más comunes son las siguientes:

Erotofobia: miedo a hablar sobre un tema sexual o erótico
Falofobia: miedo a los penes
Eurotofobia: miedo a los genitales femeninos
Homofobia: miedo a los homosexuales o a poder serlo
Heterofobia: miedo al sexo opuesto
Agrafobia: miedo al abuso sexual
Parafobia: miedo a la perversión sexual
Itifalofobia: miedo a tener una erección
Genofobia: miedo a practicar sexo

También podemos mencionar la fobia al desnudo, la fobia a la autoestimulación o la fobia al deseo sexual. Sea cual sea la fobia que se pueda sufrir en un etapa determinada de la vida, lo mejor para superarle es acudir a un especialista. Este nos podrá recomendar un tratamiento que puede estar basado en psicoterapia y medicación.