La fimosis
¿En qué consiste la fimosis? Cuando no podemos empujar hacia atrás el prepucio, porque sea muy estrecho o porque sea poco elástico, lo suficiente como para poder dejar al descubierto el glande, entonces estamos ante una fimosis. No es algo grave o que no tenga solución. Si quieres más información, a continuación te contamos cuál es el proceso para solucionarlo y si puede tener efectos secundarios padecer fimosis.

Es una enfermedad habitual entre muchos niños. Cuando son pequeños puede pasarles, y en estos casos el el propio pediatra el que debe aconsejar a los padres. Lo normal es que te digan que intentes empujar de forma suave y lenta el prepucio hacia atrás durante los baños (para impedir que se acumule suciedad y se infecte).

En el caso de los niños la mayoría de las veces se resuelve solo a medida que va creciendo. Si no es así, puede recurrirse a la circuncisión. Una operación muy rápida y sencilla en la que se procederá a cortar una porción del prepucio. Existen grados de fimosis, ya que no todas son iguales. Hay algunas más molestas que otras, sobretodo aquellas que impiden tener una erección completa. Nunca se debe forzar la piel estirándola, por lo que si llegan a la pubertad y el prepucio continúa estrecho lo mejor es consultar al médico.

No existen pruebas científica de que un hombre por el hecho haberse tenido que someter a una circuncisión sienta menos placer en sus relaciones sexuales. La única diferencia entre un pene que ha sido circuncidado y otro que es completamente normal es su aspecto físico. Si los comparas su aspecto es distinto, pero por lo demás son idénticos.