excitación La excitación sexual
Durante la masturbación, la excitación sexual depende de las fantasías sexuales que se tengan. Cuando se mantiene relaciones con otra persona, dicha excitación, se basa más en la exploración, las posiciones y las técnicas empleadas para satisfaceros. Para conseguir una buena excitación femenina no debes olvidarte del clítoris. Esa estimulación, junto con su imaginación, puede hacer que la excitación sexual convierta la noche en una placentera tortura.

Cuando tienes relaciones sexuales por primera vez, la excitación puede convertirse en nervios y miedos que pueden hacer que todo se convierta en un pequeño caos. No te preocupes, suele ser lo más normal. La primera vez suele ser un poco diferente a como la imaginamos pero, poco a poco se irá convirtiendo en ese paraíso que todos deseamos encontrar. Por si no lo sabes, la excitación tiene mucho que ver.

Con el paso del tiempo y la práctica, se va aprendiendo a tener confianza en uno mismo y a conocer mejor a la otra persona. Naturalmente, se comenzará a practicar mejor el sexo oral, así como las diferentes posiciones y técnicas que mejorarán la excitación de ambos. No debes centrarte sólo en tu excitación, la de tu pareja es muy importante.

La excitación se marcha tan rápida como viene, así que debes saber mantenerla y no perderte por el camino. Recuerda que esta es la respuesta mental y física a una serie de estímulos. Estos estímulos pueden ser muy variados: visuales, olfativos, táctiles, etc. No te centres sólo en la estimulación de ciertas partes del cuerpo; susurrar algo al oído puede excitar mucho más que cualquier roce insistente.