
Los síntomas de la depresión, como el insomnio, los cambios en el apetito, la sensación de inutilidad y la anhedonia, pueden tener un fuerte impacto sobre tu libido. La anhedonia es la pérdida del interés por las cosas con las que anteriormente se disfrutaba, esto incluye el sexo. La privación del sueño es una causa subestimada de subregistro conectado directamente con el sexo.
El cambio en el apetito, común en la depresión, puede afectar a la libido, ya sea mediante el aumento de peso (se generan negatividades sobre el cuerpo), o incluso a través de la pérdida de peso. Diferentes investigaciones han demostrado que la sustancia química cerebral neuropéptido Y, se pone en marcha en respuesta a la carencia de alimentos, también socava el deseo sexual.
Cuando la depresión se trata, una libido normal vuelve a su estado anterior, aunque lamentablemente en algunos casos, algunos de los antidepresivos utilizados en el tratamiento por la depresión, pueden causar disfunciones sexuales. Hasta el 50% de las personas que toman ISRS, un nuevo tipo de antidepresivo, experimenta este efecto secundario. Afortunadamente, hay maneras de evitar este problema. Debes hablar de este problema con tu médico.
Tu médico debe ser el encargado de aconsejarte si debes reducir las dosis un poco o si debes parar con la medicación durante un tiempo para estudiar los efectos secundarios. Otra de las posibilidades que te podrá sugerir el médico es cambiar el medicamento para ver si el nuevo no te crea tantos problemas en el aspecto sexual. El caso es que, como puedes observar, la depresión está íntimamente unida a los problemas sexuales.
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