
¿Sientes que tienes un cuerpo sexy? ¿Te gusta mimar y embellecer tu cuerpo todo el tiempo que puedes? o simplemente ¿no te has fijado en él? Aquí tienes un pequeño ejercicio de observación que lo podrás realizar en la más absoluta privacidad y te enseñará a saber si tu cuerpo es más deseable de lo que tu pensabas. Simplemente necesitas 10 tranquilos y excitantes minutos. Coge un espejo de mano, desnúdate u túmbate en la cama.
Relájate. Ahora, sosteniendo el espejo, utilízalo para examinar algunas partes específicas del cuerpo. No empiece con esos puntos débiles que sabes que tienes. Comience por los lugares neutrales como tu cara, el cuello, los hombros y los brazos. Cuando te acuestes, podrás ver cómo tu cuello se une a tu pecho. Si fueras un hombre, ¿no te gustaría besar esa piel y recorrer todo el cuello? Mira tus brazos y la suave piel de tus manos.
A continuación, puedes observar tus piernas. Toca el interior de tus muslos y recorre esa parte más blandita de tu piel. Imagina unas manos tocándote y apretando la carne por la parte de tu trasero. Excitante ¿verdad? Imagina lo que se siente al apretar otro cuerpo con esas piernas que pueden presionar como más les guste. Seguidamente, observa tus senos.
No pienses en su tamaño o en su forma. Mira detenidamente tus pezones. Pasa la mano por ellos y siente como responden de inmediato a la excitación. Imagina que alguien los chupa suavemente, sintiendo como se endurecen en la boca. Puedes continuar explorando así todo tu cuerpo, te aseguramos que vas a terminar bastante empapada… ¿te atreves?
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