voyeur El voyeurismo
El voyeurismo se define muchas veces como una perversión sexual (parafilia), que implica “espiar” a otras personas que no saben que se las está observando. Cualquiera puede ser un voyeur. El Dr. Eugene Viljoen, sexólogo, explica que el voyeur no es una persona diferente a cualquier otra persona con la que puedes cruzarte por la calle. Normalmente, esta parafilia comienza en torno a los 15 años de edad y suele producirse bastante más en los hombres.

Lo que esté realizando una víctima de un voyeur es irrelevante: puede estar vistiéndose o desnudándose, puede estar sentada en el metro, puede ir tapada de pies a cabeza, etc. Según Viljoen el placer sexual deriva del carácter secreto de la acción y de las posibles sospechas de la persona observada. Los voyeurs se excitan, y pueden masturbarse durante la actividad voyeurista, o después, haciendo memoria de lo que han estado observando.

Es poco probable que se acerque físicamente a la víctima. Aunque el voyeur suele fantasear con un encuentro sexual, rara vez él o ella hacen algo por convertir su fantasía en realidad. El comportamiento puede llegar a ser peligroso si la compulsión por observar interfiere en su vida diaria y en la interacción con sus familiares o amigos. Conectados al voyeurismo están la lectura de pornografía, la visita a páginas Web porno y la observación de escenas reales de relaciones sexuales.

Los siguientes criterios son unos indicadores muy útiles:
- Comportamiento obsesivo con la observación de personas que sestán ligeras de ropa o desnudas
- La creación de fantasías mientras observa
- Empezar a tener una erección sin poder apartar la mirada de alguien que no sabe que se le está observando.