El sexo y la metanfetamina

La metanfetamina es un estimulante potente del sistema nervioso central que puede ser fumada, inhalada, ingerida por vía oral o inyectada en el cuerpo. Se conoce comúnmente como met. Cuando se toma, la persona siente una intensa sensación de euforia casi de inmediato, que es causada por la liberación de grandes cantidades de dopamina en el área del cerebro que controla el placer. Aumenta la agilidad y la energía, disminuye el apetito, y puede durar hasta doce horas.
Los efectos secundarios inmediatos incluyen convulsiones, temperatura corporal peligrosamente alta, arritmia, derrame cerebral, calambres estomacales, y temblores. Los consumidores crónicos”construyen” una tolerancia, la cual requerirá la ingesta de cantidades cada vez mayores lo que conlleva el aumento de sufrir una sobredosis.
La metanfetamina ganó una gran popularidad como una droga sexual en la comunidad gay en la década de los 90. Debido a la capacidad para aumentar la energía y retrasar considerablemente o impedir la eyaculación, el sexo se convierte en una gran maratón. También reduce las inhibiciones, aumenta la confianza, aumenta la libido y la intensidad de las relaciones sexuales, lo que hace aún la hace más atractiva para aquellos que buscan una experiencia sexual única y poderosa.
El sexo es, sin embargo, extremadamente peligroso. Sus efectos hacen que la gente se involucre en relaciones sexuales de alto riesgo incluyendo no utilizar protección y con un montón de gente a la vez. Su uso está vinculado con la propagación de diferentes enfermedades como el SIDA especialmente en la comunidad gay. Un reciente estudio dejó claro que los usuarios de la droga tenían seis veces más de probabilidades de no utilizar condón en las relaciones.





