
Décadas después de que en Nueva York se celebrar la liberación gay, surgiera la industria de la pornografía moderna, etc. el sexo vuelve a estar de actualidad en la zona gracias al museo del sexo. Esta vez, el lugar viene con un aura ineludible de seriedad académica. El museo en cuestión está repleto de recuerdos sexuales y de numerosos paneles de informativos y educativos.
Su ubicación ha desatado fuertes críticas, por parte de los más puritanos, ya que se encuentra en una zona diferente a la de los burdeles. El museo es conocido como “el Smithsonian de Sexo”. Su imagen, puede llevar a confusión, ya que muchos pensaban que en él sólo iban a encontrar historias sobre los capítulos más libidinosos de la ciudad.
El fundador, Dan Gluck, pensó que un lugar así, hacía falta en la ciudad en la que el arte se extiende por cada una de sus calles. El caso es, que el museo se ha convertido en una parada ineludible para todos aquellos que deciden visitar la ciudad. El lugar, al igual que la historia del sexo, ha ido cambiando. MoSex (así es como se la conoce) abrió sus puertas con una exposición histórica llamada “NYCSex: How New York City Transformed Sex in America”.
Los visitantes, mayores de 18 años solamente, son conducidos a través de diferentes galerías bañadas por una luz, que van mostrando la historia de los condones, pasando por Mae West y contando detalles sobre la pornografía. La homosexualidad, la revolución sexual y el sida ocupan lugares relevantes.


























































