
Para quienes piensan que la cortesía solo es algo que se utiliza para interactuar socialmente o a nivel profesional, quizás les convenga saber que la cortesía sexual también existe y que es una parte muy importante para lograr el disfrute de dos personas en la cama. La cortesía sexual contempla consideraciones que bien debemos prodigar a esa persona con la que compartimos algo más que la casa.
Esa cortesía se basa en pequeñas condiciones que permiten mejorar las relaciones sin necesidad de tener que ser egoístas. Aunque no lo creas, la higiene sexual, forma parte de esta cortesía de la que hoy te hablamos. A todo mundo le gusta el aroma delicioso que tiene esa persona a la que se quiere hacer de todo entre las sábanas. No necesariamente esa persona tiene que estar perfecta 100% físicamente (pintada, con el pelo de peluquería…) pero sí es imprescindible que esté limpia.
La pasión puede ser “asesinada” en cuestión de segundos debido al mal olor. Otro punto importante es el de respetar su ritmo. Este aspecto compete básicamente a los hombres que se empeñan en acelerarse cuando su deseo va en aumento. El problema de “terminar” demasiado deprisa puede ir haciendo mella en las relaciones y que se vean perjudicadas por ese egoísmo.
Por último, no hay que olvidarnos de tener en cuenta los deseos de la otra persona. Se debe intentar descubrir sus secretos, querer estar tras sus pensamientos y no hay que inmiscuirse en aquellas cosas que prefiera mantener en secreto, como algunas extrañas fantasías sexuales.
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