
A más sexo, más neuronas, aunque no siempre ocurre lo contrario, todo hay que decirlo. Fuera de bromas, lo cierto es que un curioso estudio ha demostrado que el sexo fomenta la producción de neuronas, lo que a su vez nos permite recibir más estímulos.
Dejando de lado adicciones sexuales que nos compliquen la vida y supongan un problema, por lo tanto, el sexo practicado con cierta frecuencia estimula nuestra psique gracias a un proceso opuesto al que produce el estrés en nuestro organismo. 














