
Aunque por lo general siempre se escriben artículos sobre los hombres y sus preocupaciones por el tamaño y la resistencia, las mujeres también pueden sufrir lo que los expertos denominan ansiedad sexual. En general, cuando se tiene una pareja, siempre hay una época se decide hacer una balance sexual. Algunas mujeres y hombres terminan sacando como conclusión que, no son buenos en la cama.
Lo mejor de todo, es una buena comunicación. ¿Por qué no le preguntas a tu pareja? Pregunta por tu forma de comportarte antes y durante el sexo. Seguro que alguna de sus respuestas te sorprende. Por si no te has dado cuenta, cuando mantenemos relaciones sexuales hacemos cosas ni siquiera sabíamos que podíamos hacer. Durante el coito se hacen “cosas buenas” de forma natural y que seguro, le encantan a tu pareja.
Si te produce ansiedad pensar en el momento del coito por qué no sabes que le gusta a la otra persona, intenta sonsacarle información durante el mismo. Mientras lames sus pezones, pregunta donde quiere que chupes ahora… para “castigarla” dirígete a otra parte del cuerpo. Por lo menos has sacado en claro que parte le gusta que le chupen. Si estáis en los preliminares fíjate en la información que te da su cuerpo al tocarlo.
Confía en ti mismo. La mayoría de las veces, nuestras habilidades sexuales proceden de intentar algo que nunca has hecho antes. Experimentar nunca viene mal. Ver películas eróticas te puede ayudar. Intenta copiar algunas escenas que no sean demasiado complicadas. Si la otra persona te ve seguro se dejará llevar, si te ve dudoso estará más pendiente de tus movimientos que del placer.














































