
El roce hace el cariño, dice la famosa frase, pero cuando ese roce va a más y el cariño se tiene por un amigo, sin relación formal que valga, la cosa se pone bastante fea. O puede que todo lo contrario, ese amigo con derecho a roce es capaz de ofrecernos una relación genial, llena de ventajas.
Así es, una relación convencional no siempre es lo más interesante para nosotros, sobre todo si preferimos una situación de sexo sin comprometernos a más por cualquier razón. Quizás estemos en un momento de nuestras vidas en el que, simplemente, nos parece una opción idónea, sin más.















