
No hay nada mejor que hacer el amor en lugares distintos como por ejemplo en el probador de una tienda mientras tu pareja se está probando una prenda. Cuando nadie te vea, entras y te desnudas. ¿Quién no ha tenido alguna vez esta fantasía? Seguro que lo has visto en más de una película y que has pensado que te gustaría protagonizar una escena de esa pasión, con el aliciente de que alguien os puede pillar. Eso genera mucha más intensidad.
Podríamos decir que tener sexo en un lugar público excita muchísimo y un probador es un lugar perfecto para hacerlo. La razón es que es un sitio pequeño, donde no hay mucho espacio, estamos aislados de los demás, pero a la vez rodeados de mucha gente, y que es muy fácil que, por la proximidad, nos escuchen hacer el amor.





























































