26 enero 2010 · Sexualidad

sexo9 Involucrarse en el sexo
El sexo es importante a la hora de construir una relación estrecha e íntima con alguien. Mantener relaciones sexuales no son sólo unos minutos de placer físico, sino que se convierte en un momento de unión especial entre dos personas (aunque por la mañana te levantes y te marches sin pedirle el número de teléfono).

La mayoría de las parejas están dispuestas a probar todas las acrobacias del Kama-Sutra para revolucionar su vida sexual. La gente es capaz de probar incluso afrodisíacos que ni siquiera sabían que existían. Pero todo esto no conduce a nada si no te involucras. Debes centrarte y conocer lo que estás haciendo. Recuerda que este, no es sólo un acto físico, la mente también es muy importante.

Deja todas tus preocupaciones fuera de la habitación, si quieres tener una experiencia muy placentera. La mayoría de las veces, se continúa pensando en un montón de cosas mientras se están manteniendo relaciones. Esto hará que finalmente ninguno de los dos disfrutéis al máximo. Comprender los deseos sexuales de tu pareja te ayudará a involucrarte mucho más.

Si los dos os entendéis a la perfección obtendréis un ritmo y una sintonía que os resultará mucho más placentera. Familiarízate con el cuerpo de la otra persona, descubre lo que estimula a tu pareja e intenta complacerla. Por cierto, la penetración no lo es todo. Sentir, acariciar, chupar, besar pueden hacer que tu pareja disfrute más que sólo penetrando y penetrando.

7 enero 2010 · Sexualidad

sexo1 Los 10 mandamientos del sexo
El sexo, es uno de los grandes placeres de la vida. Como en muchas otras cosas, existen una serie de normas (que hoy denominaremos mandamientos) que deben convertirse en imprescindibles en tu vida sexual. Aquí tienes 10, pero seguro que se te ocurren algunos más:

- Nunca tendré relaciones sexuales ocasionales sin preservativo, aunque se trate de un amigo de toda la vida.

- No voy a engañar a mi pareja ya que esto terminará dañando nuestra relación y además puede hacer que los dos nos contagiemos de diferentes enfermedades.

- Si alguien dice “no” al sexo, yo lo aceptaré. No debo enfadarme ni forzar a la otra persona. Conozco la palabra violación.

- Me esforzaré por conocer a una persona que tenga gustos parecidos a los míos para que no se violente en ciertas ocasiones sexuales. Respetaré sus gustos y ella los míos.

- No poner medios, no sólo significa correr el riesgo de un embarazo no deseado, existen muchísimas enfermedades que nos podemos contagiar. Me puedo arrepentir durante el resto de mi vida.

- Avisaré a la otra persona si tengo algún tipo de enfermedad de transmisión sexual.

- Voy a respetar el derecho a tomar decisiones sobre su cuerpo que tiene las personas. Si me piden la opinión podré hacerlo, pero nada más.

- El sexo no es ninguna competición y no intentaré batir ese record que ha realizado un amigo hace pocos días si mi pareja no quiere continuar.

- En medio de la pasión, no compararé a esa persona con mi anterior pareja.

- La otra persona debe disfrutar también del sexo. El centro del mundo no soy yo.

2 enero 2010 · Sexualidad

punta Sólo la puntita…
¿Te han dicho alguna vez la típica frase de “sólo la puntita”? Está típica afirmación es, por supuesto, la promesa que algunos hombres hacen con el fin de iniciar relaciones sexuales. Es un gran pretexto para finalmente entrar de lleno en la vagina, pero ¿te has planteado hacerlo de verdad? Jugar sólo con la punta puede llegar a ser un juego impresionante. Recuerda que en la cabeza del pene, está la concentración más densa de los nervios.

Pero no pienses, que la “puntita” es exclusiva de los hombres, también en la entrada de la vagina se agrupan un montón de terminaciones nerviosas que te pueden hacer pasar una gran noche. Por eso, jugar sólo con la punta, puede ser maravilloso para todos:

- Para el hombre
Ella se centra sólo en la cabeza, o el glande. Para ello, mantiene el resto cogido con la mano. Lo mejor es “tirar” un poco la piel hacia abajo para exponer más terminaciones nerviosas en la parte superior. Luego se lame y se chupa.

- Para la mujer
Para empezar, poner la mano en el monte de Venus y levantarlo, dejando al descubierto el clítoris. Entonces, suavemente se comienza a lamer el clítoris. Pasar a la succión suave, dependiendo de su respuesta.

La próxima vez que alguien te diga “¿jugamos sólo con la puntita?” llévalo a la práctica, ya que lo pasaréis en grande. Por cierto; ni se te ocurra pensar que como es muy poquito no existe riesgo ni de embarazo ni de enfermedades sexuales.

31 diciembre 2009 · Sexualidad

bondage Pasar del sexo dulce, a lo dulce de la dominación
A veces, cuando estamos practicando sexo, nos podemos dejar llevar por impulsos que no siempre tienen por qué agradar a la otra persona. ¿No te ha pasado nunca, en el momento más apasionado, el poner la mano encima de la cara de tu pareja? De repente, la otra persona para el ritmo y te pregunta qué es lo que estás haciendo. Debes hablar con tu pareja y explicarle que en el calor del momento no has controlado ese gesto pero, en el fondo, sabes, que te ha gustado la dominación.

Un simple gesto, puede cambiar una noche de sexo dulce y tierno, por una noche de sexo mucho más especial e intenso. Con esto, no queremos incitarte a la violencia, ¡para nada!, sólo que conozcas un poco más el arte del Bondage o que intentes hacer cosas más atrevidas en tus relaciones.

En primer lugar ¿has probado posiciones sexuales como la del Perrito? Debes hacerlo siempre y cuando tu pareja esté de acuerdo. Intenta practicar algún 69. Atrévete con posturas en las que la “dominación” se realiza por parte de los dos. En segundo lugar, puedes intentar buscar sitios nuevos. No siempre el dormitorio tiene por qué ser el lugar de culto. Sorprende a tu pareja atando sus manos y dejándola boca abajo en el sofá. Empieza a recorrer su cuerpo.

Ambos, elegiréis quien será el dominante y quien el sumiso, aunque cambiar los papeles, de vez en cuando, no está nada mal. Pregunta a tu pareja sobre el tema y, si a los dos os gusta, comenzad poco a poco con la dominación.

22 diciembre 2009 · Sexualidad

no sex Ser virgen no es malo
¿Por qué mucha gente piensa que ser virgen es malo? Normalmente, cuando alguien explica que no ha mantenido relaciones sexuales se produce un burlesco menosprecio por alguien que no conoce unos de los grandes placeres de la vida. ¿Te has parado a pensar por qué alguien, con una edad adulta, decide no practicar sexo? La verdad, es que las variadas respuestas pueden ser muy interesantes.

Aunque la respuesta a esa pregunta sea diferente a lo que tú piensas, siempre, debes respetarla. Para mucha gente, la virginidad es un regalo que no quieren dar a cualquier persona que conocen una noche y terminan marchándose a la cama para, a la mañana siguiente, marcharse cada uno por un lado. Esto tampoco es malo y también debe ser respetado por esas personas que no lo comparten.

Saber quién es el amor de tu vida no es una tares fácil, por eso hay gente que decide estar seguro antes de irse a la cama con alguien. No les importa esperar el tiempo que sea necesario, lo importante es que se sienten muy bien consigo mismos y esperan dar su íntimo “presente” a la persona que ellos consideran oportuna.

No creas que la gente es virgen es diferente a ti. Parece que cuando alguien realiza esa confesión queda como “manchado”. Viven la vida igual que tú y les encanta vivirla sin sexo (hasta que llegue esa persona). Recuerda que muchas parejas son vírgenes por diferentes motivos ideológicos, religiosos o culturales. Respétales de la misma manera que respetas a esa persona que anoche estuvo con alguien de quien no conoce ni el teléfono.

11 diciembre 2009 · Sexualidad

fortalecer vagina Fortalecer la vagina y aumentar el placer
Existen bastantes ejercicios para fortalecer los músculos de la vagina y así aumentar el placer durante el acto sexual. Todas las mujeres que han trabajado la vagina notan la diferencia durante el coito. La técnica del pompoarismo se conoce desde hace siglos y su objetivo es intensificar el placer femenino. Nuestra recomendación es dedicar cada día unos minutos, ya sea por la mañana o por la noche antes de irnos a dormir. Realiza por lo menos tres series de 20 repeticiones para cada uno de los ejercicios vaginales. Es muy normal sentir dificultades para mover los músculos de la vagina durante los primeros intentos, pero no te desanimes. Te garantizamos que vas a notar los resultados positivos en tus relaciones sexuales.

Sentada en una silla con las manos apoyadas en el muslo y los pies en paralelo y separados uno del otro. Contrae los músculos de la vagina como si apretaras algo dentro de ella. Cuenta uno pocos segundos y relaja. En la misma posición sentada, realiza esa contracción y relajación vaginal muy rápidamente.

Túmbate en la cama, mantén las piernas separadas y arqueadas como si esteraras ser penetrada. Introduce un dedo en la vagina e intenta apretarlo todo lo que puedas sin miedo. Si no notas presión, introduce dos dedos. Intenta chupar esos dedos con los músculos vaginales. Cuenta hasta tres y relaja toda la zona.

Estirarte en una colchoneta, deja los brazos estirados y las piernas flexionadas. En esta posición contrae los glúteos, de forma que se eleve la cadera para terminar apoyándote en los hombros y pies. Repite el ejercicio hasta que notes los glúteos más tensos. Luego, contrae el ano en tres tiempos, de menor a mayor intensidad. Inmediatamente después contrae con fuerza la vagina como se estuvieras succionando algo.

Ponte de pie con las piernas algo flexionadas, pon las manos en cintura y los pies en paralelo un poco separados, entonces contrae las partes internas de la vagina y mueve tu pelvis hacia adelante y arriba. Luego, realiza un movimiento continuo y circular, como se jugaras con un aro.

Finalmente, para terminar relaja los músculos de la vagina, después de contraerlos de manera intensa y acelerada siguiendo el compás de una respiración acelerada como si estuvieras haciendo el amor. ¡Puedes dejarte llevar!

30 noviembre 2009 · Sexualidad

eyaculacionpreco Los antidepresivos y las disfunciones sexuales
Los antidepresivos ayudan a millones de personas que sufren el problema diferentes problemas en todo el mundo: depresiones, trastornos obsesivo-compulsivos, trastornos en la alimentación, etc. Sin embargo, hay un efecto secundario común que a menudo se convierte en un gran motivo de preocupación: la disfunción sexual. Al menos, entre el 30 y el 60% de los hombres y las mujeres que toman antidepresivos experimentan algún grado de disfunción sexual.

Algunos de los problemas que suelen producir son: disfunciones eréctiles, eyaculación precoz, pérdida de la lubricación, la disminución de la libido y el bloqueo del orgasmo. Existe el argumento de que la depresión en sí misma amortigua la libido. No hay duda, de que una saludable función sexual es un componente muy importante en la calidad de vida de muchas personas.

La disfunción sexual puede no ser un problema grave para las personas que reciben un tratamiento con antidepresivos a corto plazo. Sin embargo, muchas personas crónicamente deprimidas requieren tratamiento durante muchos meses o incluso años que afecta a su vida sexual. ¿Qué puedes hacer? Hay numerosas opciones si tu medicamento te está causando este problema.

Explícale el problema a tu médico e intentad buscar una nueva medicación. Otra de las soluciones es reducir la dosis del tratamiento, pero esto puede significar perder parte del beneficio terapéutico, así que tú solo no podrás tomar esa decisión. Siempre debes consultar con tu médico. Intentad buscar unos medicamentos que, aunque te hagan recuperarte de tus trastornos sexuales, no provoquen efectos secundarios de otro tipo.