
Por muy asqueroso que te suene, esta situación puede darse en cualquier momento: después de un duro día de trabajo llegas a casa y tu pareja te “ataca” de manera pasional ara llevarte a la cama. El problema: llevas todo el día sin parar y sabes que tu aliento no es el más aromático del mundo en esos momentos.
Podemos hablar incluso de mala suerte cuando llega ese momento y recuerdas el ajo que has ingerido durante la comida, esa ensalada repleta de cebolla… ¿dónde está tu cepillo de dientes en ese momento? Olvídate de él, todo va tan deprisa que no puedes parar a tu pareja para explicarle la situación. Aquí tienes unos consejos que te pueden ayudar:
- Postura diferente
Debes evitar poner la cara cerca a tu pareja, así que proponle una postura diferente. Esto, además de “evitar” directamente el problema, le excitará muchísimo. La postura del perrito es perfecta para estas engorrosas situaciones.
- Chicle o comida
En algún descuido de tu pareja, intenta buscar goma de mascar. Si no te da tiempo, proponle a tu pareja un juego con comida. Pídele que traiga algo de nata o alguna bebida que puedas echar por su cuerpo. Esto te ayudará rápidamente a eliminar el mal aliento.
- Sexo oral
Si el truco de la comida y la bebida no resultan, directamente utiliza la técnica del sexo oral. En esta situación y en esta parte del cuerpo seguro que a tu pareja no le importa que no tengas un buen sabor de boca.














































