
El punto G es un área sexual que ha sido enmascarada en la ambigüedad. En la década de los 50, Ernst Grafenberg publicó sus conclusiones sobre la existencia de este bonito punto en una revista internacional del sexo. Durante los días previos a la revolución sexual, este descubrimiento generó poco interés. Incluso un tiempo después, el público en general, consideraba el tema indecente y poco agradable.
No fue sino hasta la década de los 60 cuando la gente comenzó a replantearse sus creencias sobre la sexualidad, dejando a un lado sus ideas preconcebidas y la redefinición de los códigos de conducta sexual. La era de la liberación sexual preparó al público para la revelación de ese importante punto que tanto placer proporciona a la mujer. Fue a en los 80 cuando vio la luz una publicación pionera “El Punto G y otros descubrimientos recientes sobre la sexualidad humana”.

































































