
Tanto el látigo como la venda para ojos que forman este curioso kit tienen un sexy diseño basado en los corsés más clásicos. Tiene detalles en color negro que, en combinación con el rosa, le dan al jit un aspecto mucho más amistoso. A veces, un látigo negro de cuero puede resultar demasiado intimidante para los más nuevos en esto del BDSM.
La venda para los ojos tiene un doble elástico que le permite mantenerse constantemente en la parte del rostro que se sitúe. Lo único malo es que, si el elástico se rompe por cualquier motivo, este no puede ser sustituido. El látigo tiene una correa cosida en la parte superior, lo cual tiene un doble propósito. Primero para que te puedas sujetar el látigo a tu muñeca como si se tratara de un mando de la Wii y, segundo, para que cuando termines las sesión de sexo duro, lo cuelgues en el lugar destinado para este tipo de juguetitos.




























































