
Usar un vibrador por primera vez no es fácil ni difícil, en realidad se trata de otra cosa. Simplemente por ser algo nuevo y tremendamente sensual, se viva en soledad o en compañía, estrenarse con él resulta toda una aventura inolvidable, pero no siempre memorable.
¿Pero, cómo empezar? En contra de lo que seguramente estás pensando, no hay que ir directos a los genitales. Acariciarse el cuerpo previamente con él (la cara, el cuello, los brazos, las piernas, el pecho y demás) es una manera fácil de comportarse con naturalidad, sin nervios ni pudor.















