
Cómo ya te explicamos en otra ocasión, las parafilias no tienen nada que ver con el mundo del parapente, ni son unas bonitas plantas que puedas colocar en tu ventana. Existe mucha confusión acerca de los deseos sexuales y los comportamientos que estos conllevan. Mucha gente considera estos deseos como desviaciones. Los más eruditos del tema las denominan perversiones o estilos de vida, principalmente en función de si la persona que los describe los encuentra desagradable o son simplemente algo divertido.
Mrs. Patrick Campbell (1865-1940), una gran actriz y amiga de George Bernard Shaw, comentó una vez, cuando le preguntaron sobre un escándalo sexual notorio que protagonizó en su día:
No importa lo que haga, siempre y cuando no lo haga en medio de la calle y asuste a los caballos
Para mucha gente, visitar un buen sex-shop puede convertirse en una verdadera parafilia. Después de años de censura en diferentes partes del mundo las zonas en las que se abrían este tipo de establecimientos se incluían e una especie de lujuriosa ruta turística. Lo que más impresionaba a los visitantes era la gran variedad de temas que existían en el mundo del sexo.
El ardor sexual de cualquier persona, se puede ver estimulado por situaciones u objetos poco frecuentes. Recuerda que los fetiches son generalmente objetos o acciones que se realizan en un momento determinado y que el resto de la gente no tienen por qué sentirse atraídos por ellos. Estas son las pasiones privadas. ¿Cuál es la tuya?

















































