
Los padres tienen la responsabilidad de educar a sus hijos en cuestiones de sexo, y sobre todo, sexo seguro. Un gran porcentaje de estudiantes de secundaria ya son sexualmente activos, y es importante que los padres se comuniquen con ellos para así intentar evitar embarazos no deseados y el contagio de enfermedades de transmisión sexual. Por supuesto, la abstinencia (para muchos padres) es ideal pero, afortunadamente para los jóvenes, es hora de practicar buen sexo.
Si el joven tiene una buena autoestima y se respeta a sí mismo, esto te allanará el camino sexual. Debes enseñar al joven a ser responsable, y debes explicarle que el sexo es una gran responsabilidad y no debe tomárselo a la ligera. El sexo es algo tan especial que permite a dos personas unirse durante un periodo de tiempo.
Comienza a hablar con tu hijo a una edad temprana. Utiliza la información adecuada. Tu hijo no debe avergonzarse al hablar de estos temas. Haz el favor de no convertir el sexo en un tema tabú. Si el joven te pregunta sobre tus relaciones sexuales no dudes en contestarte. Si te comunica que va a tener sexo con alguien que le gusta debes informarle sobre la “seguridad”.
Dile que es imprescindible que utilice condón. Enséñale a usarlo, ¡no te cortes! Podéis practicar con un plátano la forma de colocarlo. Más vale prevenir que curar. Da igual que sea chico o chica, ambos deben a prender a manipular los condones. Tener relaciones sexuales demasiado pronto no es buena idea pero, si se lo proponen, no podrás impedirlo. Mejor que estén preparados.













































