
Los pechos de la mujer están llenos de terminaciones nerviosas, por eso se consideran una de las zonas más sensibles al tacto. Si son bien manipulados y estimulados, los pechos pueden servir para que una mujer se excite más y pueda llegar más fácilmente al orgasmo. En primero lugar, debes saber que los pezones pueden ser diferentes según cada mujer, algunos son más protuberantes y otros más bien pequeños y escondidos. Mientras que la areola es la parte que los rodea, de color distinto a la piel.
Evidentemente no todos los senos son iguales, por lo que no todos responden de la misma manera a los diferentes estímulos. Lo divertido consiste en descubrir lo que realmente le fascina a tu chica. Por otro lado, un error bastante frecuente es pensar que si los pechos son pequeños no se logrará excitar a la mujer como si los mismos fueran de mayor tamaño. Todos poseen las mismas terminaciones nerviosas y pueden despertar el placer en la mujer sin importar su tamaño.


























































