Bondage japonés
Para aquellos de vosotros a los que les gustan las cosas más elegantes de la vida, el bondage japonés puede convertirse en un sofisticado juego sexual que os hará enloquecer. Conocido como Shibari el bondage japonés es una versión más acentuada y precisa de lo que normalmente conocemos como bondage. El Shibari requiere dedicación, paciencia e imaginación para hacer que funcione correctamente.

A pesar de que puede parecer más complicado de lo que muchos piensan, el aprendizaje del Shibari hará que desarrolles una habilidad impresionante que dará lugar a una estimulación genital fantástica, así como un profundo sentido de confianza y un vínculo más fuerte entre tú y tu pareja. El Shibari es un tipo artístico de bondage que se originó en Japón y se centra en la estimulación de los genitales.

Hay muchas teorías acerca de cuándo comenzó y de dónde proviene. Muchos creen que se inició en el período Sengoku de Japón, una de las épocas más oscuras del país que se centraron en la tortura y ejecución. Se cree que en 1742 el gobierno de Tokugawa introdujo una serie de castigos y torturas para los delincuentes, con penas en las que se incluían mano de obre esclava, exilio y torturas que incluían azotes mientras se les ataba con cuerdas.

Otros creen que la esclavitud sexual se popularizó en Japón en 1908. Ito Seie, conocido como el “Padre de Shibari”, comenzó a investigar el Hojojutsu (una forma de restricción de uso frecuente en las artes marciales) y lo convirtió en una forma de arte. El bondage japonés se basa en una serie de ataduras con cuerdas bastante específicas, la mayoría de ellas influenciados por el Hojojutsu.