Bolas anales
Las bolas anales son una serie de bolas unidas por una especie de cuerda (que puede ser de plástico) o varilla que se introducen en el recto. Cuando una persona está justo al borde del orgasmo, las cuentas o bolas, se retirarán poco a poco y una por una. El resultado suele ser un orgasmo mucho más intenso de lo normal. Este juguete, suele ser muy utilizado por los hombres, ya que se puede estimular fácilmente la próstata con él.

A pesar de ser considerado como un objeto tabú en muchas regiones del mundo, hay una tendencia creciente a la apertura mental en torno a los juegos anales. Si tienes curiosidad sobre la exploración de este “prohibido” placer, las bolas anales son una gran manera de comenzar. Dado que son relativamente pequeñas en comparación con otros juguetes, son mucho más fáciles de introducir y menos intimidatorias a primera vista.

Si tu pareja no se siente cómoda con la idea, seguro que aunque lo intente, apretará la zona tanto que la introducción será imposible. No forcéis la situación si esto sucede, ya que esto se puede convertir en un experiencia traumática que pondrá fin a la experimentación de nuevas técnicas.

Acordaros de comprar un buen lubricante anal para que el juego se pueda realizar de manera más fácil. Los materiales de las bolas pueden variar y pueden estar hechas de gelatina (para principiantes) o incluso de metal. También podréis elegir diferentes medidas, es decir, el juguete puede estar formado por diferente número de bolas: 8, 10, etc. Los precios suelen ser muy asequibles.