trasero Azotes en el trasero
Las nalgadas, o los azotes en el trasero, pueden ser una habilidad difícil de dominar. Muchas personas se excitan más cuando están practicando sexo y su pareja les proporciona unos cuantos cachetes en el culo pero, hay que ser un verdadero experto en el arte del azote para saber hasta dónde se debe llegar.

Las nalgadas se suelen realizar con la mano o incluso con unas paletas que se pueden adquirir en cualquier sex-shop. Lo normal es que se dé un golpe seco que produzca lo que se denomina un ruido sordo. Aunque dolorosas, las nalgadas pueden utilizarse para complementar sensaciones placenteras. Este tipo de actuaciones suelen formar parte de un juego de rol, donde el castigo puede tomar el protagonismo.

La mejor manera de probar el azote es con las manos. Ponla ligeramente en forma de copa, con los dedos juntos y pega un pequeño azote sin coger demasiado impulso. Una vez que compruebes cual es la intensidad que prefiere tu pareja intenta variar el tiempo de realización. Varía la presión, la frecuencia y la colocación de los mismos. Intenta realizar las nalgadas cada 3 segundos.

Como te comentábamos, las paletas especiales para azotar se están convirtiendo en imprescindibles. Ten cuidado con su manejo e infórmate bien antes. Recuerda que no debes “pegar” en zonas bajas que puedan producir un dolor nada placentero. Acordaros de la palabra clave elegido por los dos para parar. Cuando terminéis refrescar la zona con alguna loción refrescante que no escueza más la piel.