
A muchas personas, les gustan que les estimulen los pezones. Lo más curioso, es que muchas disfrutan con un leve dolor que consigue que les excite mucho más. Algunas personas prefieren la manipulación de todo el pecho con las manos pero otras prefieren lametones, mordiscos, succiones como si se estuviera amamantando, apretones, etc. Existen juguetes en el mercado que pueden resultar muy interesantes para este tipo de preferencias.
Sencillamente, las abrazaderas de pezón son artículos que pellizcan los pezones. Algunos tienen configuraciones ajustables para personalizar o modificar la presión. Otras, trabajan sólo por un mecanismo de resorte único y no permiten regular la presión. Las pinzas en los pezones también pueden ser utilizadas en otras áreas del cuerpo, como los labios mayores, la bolsa de las bolas, los lóbulos de las orejas, etc. Lo primero que debes hacer antes de colocártelas es ponértelas entre los dedos pulgar e índice.
De esta forma, conseguirás una correcta “lectura” del nivel de intensidad. Si es soportable y tolerable dentro de ese umbral del dolor/placer que te gusta, entonces son perfectas para que las coloques en esa parte del cuerpo tan especial. Sean para la parte que sea, intenta que las puntas estén revestidas de goma, por ejemplo, el contacto con los pezones, será más agradable de esta forma.
Este tipo de juguetes, son muy utilizados en las experiencias bondage. Es mejor que no utilices ningún tipo de aceite u lubricante en los pezones, ya que las pinzas o abrazaderas de pezón se pueden escurrir y pueden producir dolorosos pellizcos. Ajusta bien tu juguetito antes de tirar de él. Si te permite estirar de forma firme el pecho es, que está perfectamente colocado.
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