
Un pene grande no significa sexo increíble durante toda la noche. Si un gran pene no se sabe utilizar bien, finalmente puede convertirse en un arma peligrosa que estopé las sesiones de sexo. Para algunas parejas, hay ciertas posiciones sexuales que son demasiado intensas cuando se encuentran con un amante demasiado dotado. Se debe intentar probar posiciones no demasiado profundas.
Si estás con una chica en la cama, ella se sentirá especialmente recompensada con las posiciones que no implican demasiada profundidad, ya que el punto G se coloca cerca de la entrada de la vagina, por lo que hay una alta probabilidad de que se estimule con empujes superficiales. El misionero, es una postura tradicional que hace que sea fácil manipular la profundidad del coito.
Habrá momentos en los que os sentiréis firmemente obligados a empujar duro, especialmente cuando el placer empieza a ser constante pero, debéis tener cuidado, ya que lo normal es que el chico tenga más fuerza y puede que “fuerce” demasiado la situación. Podéis utilizar posiciones como la de la mariposa o la cruz, ya que en estas es mucho más fácil controlar el nivel de empuje.
Las posturas de pie, sobre todo frente a frente, son una excelente solución para los muy bien dotados. Mientras se realizan los movimientos activos, hay menos posibilidades de que se salga el pene pero también la postura implica una mucha menor penetración. Recuerda que aunque no pueda meter el pene por completo, puede realizar otras actividades que te excitarán incluso más, como por ejemplo tirarte del pelo, nalgadas, etc.



























































