
Ten cuidado: tu ropa interior es lo primero que va a ver la persona con la que te vas a acostar después de quitarte los pantalones. Muchas veces es cuestión de suerte que tengas una pinta “aparente” ya que tú no sabías que ese día ibas a tener una buena sesión de sexo pero, a veces, cuando sabes que va a caer seguro, debes prestar atención a tu ropa interior.
Hay gente que prefiere la ropa interior deportiva pero, eso no significa que se tenga que ser un verdadero hortera. En fechas señaladas, como por ejemplo en Navidad, puedes ponerte un calzoncillo que tenga forma de gorro de Papá Noel pero, imagínate la cara de tu amante viendo esos mismos calzoncillos en un mes de agosto…Antes de comprarte ropa interior sexy, revisa el material con el que está realizada.
La ropa interior se frota contra ti todo el día, y, finalmente, tu pareja se frotará contra ella. Revisa que sea de un buen material y que no os raspe. Ten cuidado con los colores y el tiempo que pasas con la ropa interior. Después de 10 horas de trabajo y de un día caluroso, como tu ropa interior sea blanca, seguro que muestra alguna “manchita”.
Asegúrate de que tu ropa interior se vea perfecta. Olvídate de los tamaños abuela. A nadie le gusta quitarle los pantalones a una chica y encontrar las bragas de su abuela. Tampoco vayas demasiado apretado. No estrangules tu propio pene. Ten cuidado con esos calzoncillos de marca que impresionan por su gran logotipo y luego esconden una miniatura. No seas demasiado chulito… lo que vas a utilizar es lo que hay dentro, no el logo de la marca de moda.



























































