
La postura del “salto de la rana”, no implica un salto real. Es una postura parecida a la del perrito pero muy recomendable para las mujeres embarazadas y las personas con dolor en la parte baja de la espalda. Recuerda que no hay ninguna posición mágica y que no este tipo de posturas tiene por qué gustar a tu.
El receptor se arrodilla sobre la cama y deja que la parte superior de su cuerpo se encuentre con la cama. Las rodillas deben estar dobladas y su trasero para arriba. Al extender las rodillas separadas podrá ubicar mejor la altura del trasero con el cuerpo del amante. El caso es que ambos debéis alinearos a la perfección. La pareja se arrodilla por detrás para penetrar. Sus manos pueden apoyarse en las caderas.
La postura se puede variar de diferentes manera, por ejemplo, el receptor puede sacar parte de su cuerpo de la cama hasta apoyarlo en el suelo y manteniendo el culo en la cama. También se puede variar el lugar y practicarse en un sofá. Esta postura no ejerce presión sobre el vientre, por lo que es muy cómoda para las embarazadas. Para muchas parejas es muy atrayente, ya que, implica un juego de poder. Algunas personas encuentran la posición de recepción como algo vulnerable y se puede convertir en algo muy excitante.
Existen algunas desventajas relacionadas con esta postura. Si el receptor tiene el cuello, no se sentirá nada cómodo. No existe contacto visual por lo que para muchos es menos íntimo. Si estás buscando una postura equitativa, esta no lo es, ya que el esfuerzo sólo lo realiza una de las dos partes.



























































