
La exploración de la pareja puede ser un maravilloso acto para profundizar en la intimidad, y descubrir nuevos aspectos de vuestra sexualidad. Tener contacto sexual no significa tener un orgasmo. Trata de no pensar que es otra técnica para llegar al “punto final”. Algunas personas consideran este tipo de exploración como una especie de sexo espiritual.
El tiempo requerido para realizar una sesión de placentero sexo espiritual es el que consideréis oportuno. Como mínimo debe durar una hora, a partir de ese momento ya decidís cuando aumentar o si simplemente queréis continuar así. Tomaros el tiempo que necesitéis para tocar las zonas que más os gusten. Explorar con el tacto es una actividad sutil e íntima. Algo muy importante que debéis plantearos es la elección del lugar y el momento: no deben existir las distracciones.
Piense en este tipo de contacto con tu pareja como en una especie de meditación conjunta. Trata de limpiar tu mente antes de empezar. Lo ideal es empezar la sesión después de practicar un deporte que no sea estresante. Puedes preparar un agradable baño de agua caliente. Esto os relajará y reconfortará a los dos.
Cuando empecéis a tocaros, deberéis recordar las posibles dolencias físicas del otro. No es necesario que lo hagáis en la cama, puede que en el sofá estéis más cómodos. Utilizar las almohadas que sean necesarias. Ilumina el lugar de manera suave y revisa que la temperatura sea igual de agradable durante todo el tiempo. El objetivo es crear una atmósfera que os lleve a un nivel profundo de relajación.



























































