
Los antidepresivos ayudan a millones de personas que sufren el problema diferentes problemas en todo el mundo: depresiones, trastornos obsesivo-compulsivos, trastornos en la alimentación, etc. Sin embargo, hay un efecto secundario común que a menudo se convierte en un gran motivo de preocupación: la disfunción sexual. Al menos, entre el 30 y el 60% de los hombres y las mujeres que toman antidepresivos experimentan algún grado de disfunción sexual.
Algunos de los problemas que suelen producir son: disfunciones eréctiles, eyaculación precoz, pérdida de la lubricación, la disminución de la libido y el bloqueo del orgasmo. Existe el argumento de que la depresión en sí misma amortigua la libido. No hay duda, de que una saludable función sexual es un componente muy importante en la calidad de vida de muchas personas.
La disfunción sexual puede no ser un problema grave para las personas que reciben un tratamiento con antidepresivos a corto plazo. Sin embargo, muchas personas crónicamente deprimidas requieren tratamiento durante muchos meses o incluso años que afecta a su vida sexual. ¿Qué puedes hacer? Hay numerosas opciones si tu medicamento te está causando este problema.
Explícale el problema a tu médico e intentad buscar una nueva medicación. Otra de las soluciones es reducir la dosis del tratamiento, pero esto puede significar perder parte del beneficio terapéutico, así que tú solo no podrás tomar esa decisión. Siempre debes consultar con tu médico. Intentad buscar unos medicamentos que, aunque te hagan recuperarte de tus trastornos sexuales, no provoquen efectos secundarios de otro tipo.






































