
Muchas mujeres tienen un secreto que pocas veces revelan: les encantan cuando las besan de manera muy dulce por todo el cuerpo. Pero esto no significa que, si van a mantener relaciones sexuales con un chico, este deje de ser varonil. ¡Todo lo contrario! Cuando se trata de besar, hay que entender que el hambre de nuestras bocas siempre es diferente, y se debe ajustar la técnica en cada una de las situaciones que se nos planteen.
Cuando veas que se acerca el momento de besar, humedécete los labios ligeramente. Tienes que encontrar el punto medio perfecto, ya que poca humedad dará la sensación de unos labios un poco secos, y el exceso puede producir una sensación un poco asquerosa. No hay que llenar el cuerpo de la otra persona de babas. Recuerda: si vas a besar cada rincón del cuerpo de tu pareja, no hay mejor vaselina que tu propia saliva, así que no te eches demasiada vaselina, ya que la otra persona se puede quedar un poco pegajosa.
Debes hacer sentir a tu pareja que es irresistible. Un gesto muy pasional y sexy es agarrar el cabello cuando se está besando. Esto, tanto a ti como a tu amante, os hará excitaros más. Cuando estés besando, procura comenzar a tocar de manera atrevida otras partes del cuerpo. Intenta introducir la punta de tus dedos por la cintura del pantalón.
El contacto visual es crucial: las miradas profundas pueden durar entre 2-3 segundos muy pasionales. Cierra los ojos pero no te distraigas. Evita que tus labios entren en contacto con cualquier otra parte de su rostro. Los labios húmedos, en contacto con otros labios, están genial, pero por ejemplo en los pómulos, puede dar una sensación un poco “perruna”.


































